lunes, 1 de octubre de 2012

It tastes of me



I am 24 years old, I am smart and I am stupid,
I love masculine men but with a tender gaze, yes, I can’t help it,
I love to tease people with strange conversational topics,
I find it very sexy of women to put a bit of red lipstick when they are in a public transport,
I hate you to know me,
I hate the way people critizise you when you’re not around,
I hate critizising people when they’re not around,
I sometimes desperately need someone to hug,
Sometimes I desperately cling to my pillow,
I cry with no reason,
I don’t ever cry in front of you, but I secretly cry for you,
In the bottom of my heart I am careless about everything that has nothing to do with me,
I really care about today’s problems
I don’t really care for newspapers and television,
I watch television,
I am contradictory, I have fun with things I shouldn’t love, I love things I wouldn’t normally do,
I am very active, I procrastinate only with two things,
I love my mother and my sister, even if they are opposite to my character,
I believe myself superior to many people, I know I am not,
I like it when I look myself in the mirror and smile, I like my tan body marks, I love myself,
I don’t ask anything if I truly give, I ask everything if I am not really sure,
I am VERY impatient, I cannot even wait for my meal to heat up in the microwaves and make that “CLING” sound,
I hate my impatience, my lack of perseverance, my thighs and stupid self-help books, among many other things,
I don’t really hate anyone, I couldn’t hurt anyone on purpose, only maybe myself,
I am peaceful and democratic, demagogic and I repeat to myself “I only know that I do not know nothing”,
This is me, a bit distorted by words, which are always in the verge of lie: simple, complicated, unknown and enthusiastic me.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Ya no te imagino



Hoy en día no se nos está permitido olvidar. Olvidar es un tabú, todo tiene que quedar reflejado en las redes sociales, en las fotografías, en los escritos, en las canciones, a través de expresiones artísticas o de expresiones mnemotécnicas que nos hagan recordar y recordar todo. Porque todo es muy importante para saber quienes somos y enseñárselo a los demás. Porque vivimos en un escaparate y si han visto algo, no se pueden quedar sin saber algo más. Como por ejemplo cuando cambias de ciudad, de vida, de pensamiento o de aspecto físico. Todos tienen que saberlo para saber quién eres, en quién te has convertido y poder mantener relaciones interpersonales con ellos.
Fracasamos al no decir, al no contar, al esconder. El éxito, hoy en día, nos lleva a una especie de patetismo expositivo mundial, globalizado, que nos obliga, sin quererlo, a demostrarlo a través de estas expresiones y estos medios. Te digo lo que soy, para que veas que soy mucho más que no puedes ver. Pero al final, y sin remedio, sientes haberlo enseñado todo o haber visto todos los momentos de esa persona que ya no puedes imaginar.

miércoles, 15 de agosto de 2012

La educación prohibida (documental)


En vez de inculcar, crear y recrear.
La educación, ese maravilloso regalo que sin embargo desde sus comienzos estaba envenenado. En la era del despotismo ilustrado los monarcas absolutistas “conformaban” la sed y ansias de libertad, igualdad y fraternidad de la revolución francesa y los acomodaban a sus ideales, estos mismos monarcas dirigían a un cuerpo docente que les servía de canal para obtener súbditos de un sistema al que no estaban dispuestos a renunciar. El mismo Napoleón apoyó esta propuesta de educación pública, gratuita y obligatoria porque pretendía “dirigir el parecer de los franceses”.
Si nos acordamos del mito de la caverna de Platón en el que unos hombres permanecen encadenados dentro de una cueva sin poder ver el mundo exterior ni relacionarse con su entorno y sometidos a un pensamientos condicionado por las sombras de cosas que los hombres del exterior querían que viesen, podemos obtener una clara semejanza con las escuelas de hoy en día, de muros cada vez más altos, con premios y castigos, con una información canalizada.
En la historia del ser humano no existía la educación obligatoria hasta que los prusianos la inventaron. En una de las etapas filosóficas más fructíferas, como en la Antigua Grecia de Platón y Aristóteles, las Academias eran lugar de preguntas y de dudas, hoy en día las escuelas se centran en las respuestas, lo que hace que los niños vean minorizada su creatividad y su imaginación en pos del resultado, convirtiéndolos en sociedad consumista en la que todo vale para llegar a ser alguien en la vida. Yo ya soy alguien, piensa un niño. Pero nadie le escucha. Un sistema de calificaciones injusto, en el que solo se tienen en cuenta los conocimientos sobre un tema limitado que separa a los niños entre inteligentes, aceptables o mediocres. El mismo sistema prusiano dividía a los niños por edades (sistema que aún hoy mantenemos) haciéndoles creer que eran todos iguales y haciéndoles ver, por lo tanto, que mientras más diferente de tu grupo, peor eras y más tenías que corregirte. Me pregunto por qué a pesar de tener una sociedad tan distinta de la de entonces, seguimos con un sistema erróneo que se repite y que cree que los niños son seres vacíos que tienen que ir rellenándose con conocimientos inútiles que olvidarán inevitablemente.
El 90% de los niños menores de 5 años podrían considerarse unos genios a efectos prácticos, si nos damos cuenta no hay un niño más curioso que otro, TODOS quieren aprender, pero no todo tienen las mismas herramientas ni mucho menos todos obtienen las mismas respuestas. Somos nosotros, quienes con nuestro mundo educativo de respuestas predeterminadas no dejamos que se equivoquen, erren o aprendan a levantarse por sí mismos, destruyendo su espíritu creativo en el camino y dejando, 15 años después, un 10% de ese 90% de genialidad.
Los niños, al estar sujetos a la repetición, al tedio y a un esquema predeterminado van perdiendo la curiosidad y el interés por aprender cosas nuevas.
¿Qué pasaría si descubriéramos a tiempo una pasión en el niño? Obtendríamos mejores resultados a largo plazo. Hacer las cosas con la mente, corazón y manos es lo que nos convertirá en un buen zapatero o cirujano, sintiéndonos independientes y orgullosos de lo que hacemos, sin que nadie tenga que cuestionar si lo que hacemos es digno de nuestra posición, clase social o expectativas familiares.
Ahora pienso que si en la escuela hubiesen fomentado mis aptitudes vocales o musicales adecuadamente y no solo a través de teoría y prácticas que nos convertían en una amalgama de niños tocando con la flauta “Carros de fuego”, hubiera podido destacar en la música, o quizás en la escritura, en teatro o en danza. O pensemos en la fotografía. Cosas que nos rodean pero con las que no estamos en contacto hasta que somos libres, hasta que salimos de las 8 horas de escuela, 2 horas de lectura y una infinidad de tareas tediosas regidas por pautas inculcadas en los años 50 para animales como ratas a través del sistema de estímulo-reacción. ¿Demasiado tarde? Existen por ahí escuelas integradas que participan de una educación posible pero, desgraciadamente, cada vez más en confrontación con el sistema de control que ejerce sobre nosotros la ecuación pública (y privada en el noventa y nueve por ciento de los casos). No nos rindamos, como decían por ahí, el ser humano es esencialmente bueno, y yo añado que lleno de dudas que nos llevarán a la respuesta.

martes, 19 de junio de 2012

Para seguir cuerdos


Para seguir cuerdos leer los libros en lugar de los periódicos.
Cambiar el autobús por un paseo.
Mirar a los ojos en vez de al suelo, lamer los besos y no las heridas.

Para seguir en tu sano juicio comulgar con mis pasiones y no con mis creencias. 
Mostrarme tus credenciales
y esconderme el pasaporte.

Para seguir cuerdos.
Para seguir en nuestro juicio sin jueces. Que sentencien la locura que nos torna prudentes.
Convertirnos en chiflados que derriben las miradas de la multitud.
Y quererte.

sábado, 16 de junio de 2012

Una noche exactamente igual de diferente


Entramos en aquel bar pensando que sería diferente. Solo había un par de chicas borrachas y hombres invitando a pintas. El camarero parecía estar buscando algo que se le había perdido, quizá el número de teléfono de una de las chicas borrachas. Nos reímos, hablamos en serio y salimos de allí fumando el aire por el camino. Ese bar era diferente. En ese momento me di cuenta de que ya no era lo mismo. De que algo había cambiado y mi vida solo pertenecía a la ciudad, pero ya a ninguna persona.

lunes, 4 de junio de 2012

Oda al pizzaiolo


El chico de la pizzeria me sonríe de oreja a oreja cada vez que entro por la puerta. Tiene los ojos cada vez más brillantes y azules y no puedo dejar de reirme cada vez que me acerco.
Me siento en un rincón para alejarme de él pero en seguida me pongo a mirar sus ojos fijos en mi pelo. Me lo imagino recorriendo 1000 kilómetros descalzo por mi sonrisa y los ojos se me iluminan.
Es solo el chico de la pizzeria, pero es mi chico de la pizzeria.
El que quizás se merezca una oda, al que quizás desnudaría a solas. Una contradicción, una espera, una pasión. Y después, una dulce y calmada entrega.

miércoles, 30 de mayo de 2012

"Ya no le quiero, es cierto, pero tal vez le quiero"


Sin dudas, se asfixiaba. Y solo le salía otro nombre por la boca. “¿A quién amas? joder, ¿a quién amas?”. De rodillas, agarrándose al pollete de la cocina se hacía la misma pregunta una y otra vez. Ella debería haber pronunciado otro nombre, pero en ese momento, en ese instante en el que las almas buscan reposo y tranquilidad, en el que deberían recoger los momentos más significativos de su vida en fotogramas, ahí le traicionaron los nervios, el corazón.